UN BEIGE: Los tonos neutros son ideales si lo que buscamos es una zona de relax en casa, como este pequeño rincón de lectura. 

UN SUAVE Y DELICADO VERDE OLIVA: Los tonos verdes sobre todo el verde oliva, son generadores de suavidad, delicadeza y están llenos de armonía que se integra muy bien tanto en salones como en habitaciones. 

UN BLANCO QUE NO FALLA: Año tras año, el blanco sigue estando en la cúspide de los colores favoritos para los interiores. Gracias a este color, se gana amplitud, luz y da juego para crear nuevas combinaciones con otras tonalidades que aporten alegría a la casa. 

UN AZUL QUE REGRESA EN TODAS SUS VARIANTES: Todo lo que tenga que ver con la naturaleza gana puntos el próximo año. Un tono denominado como Dayflower, lleno de alegría y al mismo tiempo con mucha paz. También nos recuerda un poco a los momentos cerca del mar en verano.